El espacio curricular de Ciencias de la Tierra propone estudiar nuestro planeta como un sistema complejo, dinámico e integrado. Lejos de ver a la naturaleza como un simple escenario, esta materia invita a los estudiantes a comprender que el ser humano es un componente más dentro de esta maravillosa y frágil red de vida, a la que reconocemos como nuestra "casa común". Desde sus orígenes, la humanidad ha sentido asombro frente a los fenómenos naturales. Este recorrido histórico, demuestra la profunda vocación humana por buscar la verdad. Hoy, comprendemos que el conocimiento científico y la fé dialogan para ayudarnos a admirar la magnitud del universo y a entender la evolución de las teorías que nos llevaron hasta el conocimiento actual. A lo largo del cursado, abordaremos la inmensa fuerza interna de la Tierra. Modelos como la Deriva Continental y la Tectónica de Placas nos permiten explicar que vivimos en un planeta vivo. A su vez, estudiaremos cómo la dinámica externa, motorizada por el Sol, la atmósfera, la hidrósfera, crearon el ambiente y equilibrio perfecto para el origen de la vida.